2 de noviembre de 2010

El monstruo Eso

Con ocasión de la noche de brujas, El Cultural nos preguntó a varios escritores cuáles eran nuestros monstruos literarios predilectos. Ganaron el mestizo Frankenstein, el ávido Drácula y el maravilloso doctor Jekyll, autorretrato de cualquier persona decente. No sé si hablar de monstruos literarios será una paradoja o una redundancia. En cualquier caso, mi breve respuesta fue: Mi monstruo literario favorito no tiene nombre, ni cara, ni atributos concretos. Es una fuerza invisible y quizá podríamos denominarla Eso. Protagoniza casi toda la poesía y también muchas narraciones, como 'Casa tomada' de Cortázar. Eso: lo desconocido o postergado. Eso: lo silenciado que vuelve, empuja y reclama su lugar en nuestra casa.