21 de diciembre de 2010

All you need is Ono

Como decíamos ayer, The U.S. vs John Lennon muestra la implicación política de Lennon. Y la labor autoproselitista de la señora Ono. Nunca he creído que ella provocase la ruptura de los Beatles. Más bien pienso que Lennon aprovechó su relación amorosa para catapultarse fuera del grupo. Gracias a su influencia, además, él pasó de una pose de machito fatal a un feminismo creativo. Pero Ono sí es responsable de sus simplificaciones (donde Lennon detectaba conflictos, ella formula eslóganes). Y, sobre todo, de las manipulaciones que inflige al legado de su difunto esposo. A cambio de los derechos sobre ciertas imágenes, Ono impone silencios vergonzantes. El documental narra la vida de Lennon desde su llegada a Nueva York hasta la obtención de la residencia permanente, tras años de batallas judiciales. Sin embargo, no hay ninguna alusión al largo período durante el cual vivió con May Pang y volvió a ver a sus antiguos compañeros. El final del documental desarticula el relato activista, derivando en una almibarada fábula familiar. Algún día conoceremos la historia de esos años. «¿Guardas rencor?», le preguntan a Lennon al salir del juzgado. «El tiempo», ironiza él, «hiere todas las curaciones».