11 de octubre de 2010

Discrepo, luego escribo

Que es un neoliberal, un esto y un lo otro ya lo sabemos, ya lo hemos oído. Que sí, que sí. Pero a su modo, por raro que parezca, Vargas Llosa también es un inadaptado. Nunca contenta a nadie. Demasiado laico y reflexivo para la derecha. Demasiado conservador y oligárquico para la izquierda. El auténtico lugar político de Vargas es la incomodidad. El inconformismo ante las posturas prefijadas. Eso es lo que mantiene de su educación en el pensamiento crítico. No me parece poco. Y me parece más útil que hablar siempre para tu público, posando de revolucionario frente a quienes te idolatran por serlo.